San Valentín
Con motivo de está romántica y endulcorada fecha se innundan los catálogos comerciales de corazoncitos rojos y las páginas web se llenan de banners tontainas sobre si le gustará más una rosa roja o una caja de bombón blanco.
Yo no estoy en contra de San Valentín sino todo lo contrario, me encanta este día como me gustan muchos otros en los que se puede ser más ñoña de lo normal. No obstante hay que saber encontrar la medida y no perder la cabeza entre tanta obligación. Yo desde aquí planteo un consejo amoroso, y esto será todo lo que dedique al tema, que no es poco ya que mi consejo es de los buenos.
Felíz día a los enamorados y a los no enamorados
