Revolviendo armarios e historias I
Yo llevaría este vestido y vosotras enloqueceríais con vuestros inalcanzables tacones y andares de dignas comenoches. Nos iríamos a bailar todas juntas a algún paraíso fiscal y moral dónde todo lo que tuviéramos que hacer fuese beber tequilas en la barra del bar y gritar al mundo nuestros nombres inventados. Amaneceríamos cantando con un tentempié en una mano y con la otra buscando las llaves del hotel de lujo en el que estamos hospedadas.
Por la mañana nadie se acordaría de nada.
