Amaneció
Amaneció la ilusión cosida a su pijama y la sorpresa envolviendo sus legañas. En voz baja y despacito los "buenos días" llegaron, dichos de propia voz para que la soledad sonara menos sola y el vacío de su corazón pareciera menos rotundo... Recién estrenada mañana de domingo que nacía con un viejo aroma a mar.
Los cenizos truenos habían arruinado su fin de semana bañando las recién tendidas sábanas que aún olían a amor, ahogando las macetas con las flores del verano.
Todavía con los huesos húmedos desde la última tormenta pero por fin podía volver a su mar.

