2.27, ahora empieza a anochecer
- "¿Te das cuenta? Las tardes se convierten en madrugadas sin enterarnos y siempre nos sabe a poco."
Sí. Juraría que hace diez minutos el reloj de mi habitación estaba marcando las 7 de la tarde, el sol aún saludaba picajoso desde lo alto del cielo y tú atravesabas mi puerta regalándome una de tus sonrisas. No sé qué ha sido del mundo esta tarde, pero ahora que te has ido ha anochecido derepente. Hambrienta, la oscuridad se ha tragado en un instante el color del cielo y al sol y no viéndose satisfecha se ha comido también el reloj de mi habitación justo ahora que marcaba las 2:27.
Sea la hora que sea, siempre es demasiado pronto pero cuando cruzas la puerta siempre es la hora de dormir.

