3, 2, 1. ¡Se abre el telón! Sale a escena un artista callejero vasco y timidamente mira a su alrededor...
¡Qué repleto está el teatro esta noche!- se dice a sí mismo intentando no parecer trastornado- Eso sólo pasa cuando ruedan cabezas. ¿Cual rodará esta noche?
Se sienta en medio de la plaza a pintar su cuadro y entra en escena una vendedora de libros que al ver al artista brinca y disimuladamente se acerca a mirar su obra. Él la observa detenidamente. Nadie sabe por qué pero sin darse cuenta los dos empiezan a reirse, el pintor ha debido decir algo muy bajito y ella ha respondido con otra contestación murmurada haciendo que estallasen las carcajadas. En las gradas nadie se entera de qué pasa. Pero ellos ya no pueden dejar de reir y mirarse.
La luz de los focos se vuelve tenue y empieza a sonar una música melancólica de esas que anuncian enamoramiento. ¡Qué ridículo! ¡Se han puesto a bailar! Esto sólo pasa en las obras de teatro. Como si dos personas que acaban de conocerse fueran a ponerse a bailar en medio de una plaza.
Y bailan subidos a ese falso escenario de una plaza, con focos en vez de sol y el sonido del masticar de palomitas del público. El regidor hace gestos de no entender nada y rebusca en el guión la escena de un baile. Pero entre todos esos papeles no encuentra la palabra baile por ningún lado y lanza miradas asesinas a los dos idiotas que se han olvidado de que están en una obra y bailan sobre el escenario.
Ella ha dicho algo, tan bajito que sólo él le ha escuchado. Pero él no reacciona y sigue agarrando su mano sin querer parar de bailar. De repente ella para y se suelta mirándolo a los ojos.
- Di algo- le dice
Y él callado vuelve a agarrar su mano para seguir bailando.
- ¿No podemos sólo bailar?
Dos lágrimas resbalan por sus mejillas, pero ese detalle no es captado por las últimas filas. Y mira a su alrededor, ve el teatro lleno de ojos que la miran. Él también la está mirando con la mano en alto deseando con todas sus fuerzas que ella la apriete y bailen.
Agarra las faldas del enorme vestido que lleva puesto y corre dejando al artista callejero solo con la mano tendida en medio del escenario. Podría decirse que por sus mejillas también calleron dos lágrimas, pero eso no se sabe con seguridad porque todos los ojos apuntaban a la huída de ella.
A las puertas del teatro espera un hombre al que llaman Sin Misterio Rodriguez con el coche puesto en marcha preparado para cuando la vea llevársela lejos.


Adri dijo
El artista no sabe lo que pierde si deja correr a la vendedora de libros porque ésta vale más que todas las mujeres juntas que están en las gradas coiendo palomitas...weno, en realidad él sabe que ella merece la pena de verdad y que no es como el resto, ella es sorprendente y especial y por eso él teme perderla para siempre, porque la quiere...no la quiere dejar escapar del todo...
Yo creo que ella ha echo lo que tenía que hacer para almenos aclarar sus ideas y quitarse un peso de encima y aunque la respuesta no alla sido del todo buena, ella sabe que a él le importa y que la echará de menos...por lo tanto, el tiempo, que es sabio, lo dirá todo...
Porque estoy segura de que el artista la echará de menos y se acordará mucho de ella, y quien sabe, quizás un día vuelva con otras intentciones distintas a las que tuvo...pero mientras tanto la vendedora tendrá que seguir sonriendo y valorando lo que realmente vale la pena...y es que la bailarina tiene a su lado a un chico sin misterio que valora de verdad todo lo que ella vale y que la mima, la cuida, la quiere y le dice todo lo que piensa...ahora sólo falta que la bailarina se dé cuenta también de lo que vale el chico sin misterio...
Es una de las cosas más bonitas que has escrito...una historia bonita...y una vendedora preciosa que sólo necesita abracitos y siestas de mi mano para verla sonreir un poquito...ella sabe que yo estoy aquí para todo, no hace falta decirlo, pero sólo quiero que en un día como hoy se sienta arropada por los que le queremos de verdad...
Y sabe esa vendedora que yo sin ella no sería quien soy, que mi vida cambió el día que la conocí y que siempre agradezco a Dios éstar aquí y no en madrid...
te quiero vendedora de libros y de historias bonitas!!!!!
12 Mayo 2009 | 12:14 PM